En el silencio
de mis pensamientos
rondan los
gritos de muchos anhelos.
Callar, callar,
pues no deben ser descubiertos,
no deben escapar
y verse expuestos.
Silencio,
silencio… así está mi boca.
Grita, huye… así
está mi lengua.
Boca, mantente
firme como la roca,
Lengua, no
aguantas la fragua.
Me entrego a los
brazos del silencio
que en mis
entrañas los secretos sentencio.
No escucharán de
mi agonía en el precipicio
que no quede
rastro de mí para este juicio.
18/02/2013
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