No importa las
ganas que tenga de besarte,
al fin y al cabo
debo decidir resistirme.
No sé de dónde
saco las fuerzas para no llamarte,
solo sé que
sufro cuando tengo que irme.
¿Tú? Ni cuenta
te das de mi silencio.
He aprendido a
tragar mis sentimientos,
a que poco a
poco caigan a un precipicio,
en donde
necesitarán socorro por sus lamentos.
Un amor puede
quitarte la vida,
un amor puede
arrebatarte las fuerzas.
Una amor puede
ser tu fuerza,
y también
devolverte la vida.
10/02/2013
No hay comentarios:
Publicar un comentario