Escápate

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Mykonos, Grecia

domingo, 4 de marzo de 2012

La Inconsciencia de los actos

            Un día de esos en los que despiertas con ganas de vivir.  Sientes que algo bueno podrá suceder durante tu día.  Es así, miles de cosas ocurren alrededor de nosotros, de las cuales la mayoría no tenemos el control, pero podemos corregirlas antes de que sean demasiado tarde.  Soy testigo de la hipocresía, y con esta me refiero a la de esas personas que sus actos no van acorde con lo que dicen ser.  Emociones son tal vez la razón por la cual se cometen tales actos, que sin darse cuenta hieren el corazón del otro.  Mi respuesta hoy a esos actos fueron dos: corregir la palabra que destruye y callar ante el egoísmo individual que a su vez se volvió colectivo en un solo lugar… en un solo momento.  ¿Callar? ¿Pero por qué?  Bueno de nada serviría que en un momento de socialización se señalara un mal colectivo a través de la palabra.  Tal vez lo mejor que hice fue con un solo ejemplo señalar el egoísmo que surgía.  Entregar, ceder de lo que uno tiene y callarle la boca a muchos de los que solo hablan y cuando los retas a decir lo que piensen… solo callan. 
Hoy fui testigo de que una palabra… puede construir o destruir.  Las que escuché de parte de lo que la gente llama la etapa de la “adolescencia” fueron destructivas.  Esa etapa yo la prefiero llamar “la inconsciencia de los actos” porque no se dan cuenta del error cometido hasta que sucede.  Descubrí que en una mesa en la que se reúnen diferentes mundos el propósito de vida de cada uno siempre será diferente, porque nacimos también por un propósito: el descubrir el por qué nos encontramos donde estamos.  Todos nacimos para alumbrar en la oscuridad de la vida de uno o de muchos.  No entenderé nunca el hecho de que se tome el atrevimiento de llenarse la boca de palabras hirientes tratando de describir al otro; cuando con los actos es suficiente descripción.  Hay una frase que dice: “De la ABUNDANCIA del corazón habla la boca”.  Me recordaré desde hoy el amar al que ofende, el corregir con amor para que por lo menos se quede una lucecita en la mente de los inconscientes.  Quisiera pensar que no me encuentro sola en este intento de que nos aceptemos como somos pero sobre todo el de QUERER y DESEAR ser mejores SERES HUMANOS, no unos simples hombres o mujeres que pasen por la vida.  Hasta aquí se culmina mi desprendimiento de lo que llevo en la conciencia.  Solamente espero que mi inconsciencia no haya causado destrozos en mis acciones.
04/03/2012

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