Escápate

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Mykonos, Grecia

lunes, 28 de noviembre de 2011

Con tan solo hablar...

En cosas que creemos insignificantes muchas veces otras personas descubren mucho más que simplicidades.  Unos dirán “solo son detalles”, otros dirán “eso es lo que cuenta”.  En el trajín del día nos topamos con varias personas que sienten, padecen y viven como tú y como yo.  Unos días alegres, otro día no tan alegre pero no nos quita las ganas de vivir…al menos no debería.  He descubierto que con tan solo hablar se pueden desbordar miles de ideas, ocurrencias e historias de nuestra vida.  Exactamente eso es lo peligroso… con tan solo hablar se pueden cometer imprudencias o que se te escape algo que nunca debiste haber dicho.
Viniendo por el tren de camino a mi casa siempre es un placer hablar con una amistad muy querida.  Salieron a la luz muchos detalles y pensamientos que una no sabía de la otra, pero que fueron para bien. ¿Cómo? Pues simplemente se aprende a hablar desde el punto de vista de uno y nunca juzgando, señalando ni hablando mal del otro. Ufff ¡qué difícil suena eso!  Normalmente en nuestra sociedad hemos aprendido hacer lo contrario de lo que acabo de explicar, y en parte nosotros mismo tenemos la culpa por permitirlo.  Hoy he aprendido a confiar en aquél que confía en mí, que cree en que pensando en el prójimo se puede hacer la diferencia.  Gracias a esas amistades que siempre me enseñan tanto.  Además tenemos que saber que así mismo como aprendemos que con tan solo hablar se descubren cosas, TAMBIÉN SE APRENDE CON TAN SOLO ESCUCHAR.

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