En una noche espléndida de luna llena,
fuiste amado mío a consolar mi intenso frío,
cruzando las riveras del cercano río,
terminaste en mi balcón susurrando tu pena.
-“¿Por qué sola se hallaba tan hermosa doncella?
En noche de mayo de misterios y asaltos,
asaltado por esos ojos de canela bella
y esos labios rojos que son unos encantos.”-
Sonrojada volteé a evitar lo que es prohibido,
mientras sus manos nobles alcanzaron mi quijada,
se encontraron dos mundos en una sola mirada,
dejándome llevar por el sendero de lo sabido.
¿Qué podría hacer yo con tan hermosa velada?
¿Qué mal existe cuando dos corazones se llaman?
Las estrellas, la luna y aquí con tu mirada,
fueron testigos de dos seres que se aman.
22/11/11
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