En los caminos de la vida nos topamos muchas veces con el desconcierto de que vivimos todos los días un día “normal”. Se vuelve por costumbre “un día más, y otro más”. Hoy me topé con muchas experiencias que me hicieron encontrar el “día normal” como uno “especial”. ¿Acaso no cuentan las amistades como algo especial, o incluso el ayudar a alguien sin habértelo pedido? No hay nada mejor que esa sonrisa de agradecimiento, que con esa mirada te dicen “gracias, porque sin haberte pedido ayuda y sin conocerme me brindaste tu apoyo”. Fuerza mi gente, fuerza de voluntad es lo que hace falta en cada uno de nosotros. Hoy en la tarde creía que no había valido la pena el esfuerzo por lograr algo… pero no fue así. El deseo, la esperanza, las ganas de hacer la diferencia, esa voluntad es lo que permite que seamos más humanos que simples cuerpos andando por ahí sin darse cuenta de las cosas. Te llamo la atención si alguna vez bajaste la guardia, si te dejaste caer, si cruzaste los brazos porque dijiste “ya no puedo más” y me llamo la atención también. Sé tú el que no deje caer esa fuerza de voluntad y dejarle saber al otro que no eres, ni fuiste, ni serás igual que aquél que nunca te enseñó a ser mejor ser humano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario